la triquiñuela de estos farsantes muchachos es la convocatoria, lo ilógico. Uno nunca termina de saber si lo que hizo es lógico o ilógico.Y cuando por fin lo desentraña, lo macabro del asunto es que la misma naturaleza de la convocatoria les permite ser lógicos y elegir lo ilógico o ser ilógicos y elegir lo lógico. Espeluznante, no?
2 comentarios:
epa epa! que lindo es.
y por que no quedó? tamo todo loco?
la triquiñuela de estos farsantes muchachos es la convocatoria, lo ilógico. Uno nunca termina de saber si lo que hizo es lógico o ilógico.Y cuando por fin lo desentraña, lo macabro del asunto es que la misma naturaleza de la convocatoria les permite ser lógicos y elegir lo ilógico o ser ilógicos y elegir lo lógico. Espeluznante, no?
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